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La boda de Alba Duch en Sitges

La actriz (e influencer), y el futbolista del CE Sabadell, se dieron el sí quiero en una bonita ceremonia en Sitges, uno de los pueblos más bonitos de la costa catalana, siguiendo la temática de las estrellas de Hollywood

Una boda de película: llegó el gran día con el que Iago Indias y Alba Duch soñaron desde niños

Alba (septiembre, 1995) e Iago (enero, 1996) crecieron en Sant Andreu de la Barca, una localidad de Barcelona. Se conocieron en el instituto cuando tenían 14 y 13 años respectivamente. Desde entonces, establecieron una bonita amistad y empezaron a salir juntos a los pocos meses. Como dice Alba, “han estado el uno para el otro desde siempre”, desde que son muy pequeños. Terminaron con su relación sentimental a los pocos meses de empezar, y por entonces, solo salían en grupo, iban al cine, quedaban para ir al parque y paseaban. Les daba vergüenza quedar solos, eran muy niños. Sin embargo, a sus 15 años, el amor volvió a triunfar de nuevo y se dieron el “sí quiero” una década más tarde: el 18 de junio de 2022.

La novia eligió dos vestidos para diferentes momentos de su gran día. El modelo que vistió en la ceremonia, cocktail y banquete es un diseño de Nicole Milano el cual adquirió a través de Pronovias y describe como “el modelo de sus sueños”. Su estilo princesa, con falda de tul blanco roto voluminosa encajada en un corpiño chantilly. Y su escote barco, con unas mangas de hombros descubiertos, eran para Alba “la perfección”. La espalda tenía un escote redondeado con un delicado cierre de pequeños botones y una espectacular cola de tela ligera y vaporosa. Los complementos eran todos de la misma marca, Pronovias. Para su ramo se empleó la flor lagurus y diferentes tipos de rosas.

El segundo vestido que llevó Alba para la fiesta e inauguración del baile es de la firma Andrea Lalanza. Un diseño personalizado perfecto para la fiesta, con base en tul de glitter con bordado floral y confeccionado en paillete, con corte de semi sirena. Llevaba una capa de pedrería, corte evasé, por encima. El broche final era un cinturón de Swarovski que envolvía la cintura terminando con un lazo y acompañado con complementos de Supertocadas. Los pendientes que llevaba Alba son de Pronovias, al igual que el resto de complementos.  El anillo de compromiso es de Bulgari, mientras que las alianzas son de Cartier. El de Iago, de oro amarillo, y el de Alba, de oro amarillo, con un diamante.

Si algo resalta Alba de su traje de novia, es la comodidad de sus zapatos, diseñados por la consagrada firma de calzado Mascaró. Eligió un modelo de la colección anterior de tela oro champán brillante, con pulsera en el tobillo y un tacón de 10 cm. La novia aguantó con esos zapatos toda la noche.

El peinado de Alba fue realizado por Hair by Sergio: un semirecogido con ondas al agua. El encargado del maquillaje fue el estilista y también influencer Rubén Ramos, más conocido en la red como The Awaking of Style

Como explica Rubén, al ser Alba es un personaje nativo de redes sociales, decidió hacerle un maquillaje muy apto para capturar los momentos en Instagram. Por ello, maquilló a la novia siguiendo su característico maquillaje efecto filtro, el cual se efectúa marcando todos los volúmenes, tanto de las facciones del rostro, como de la mirada, con diferentes tonalidades de marrón y las pestañas en negro. El maquillaje del ojo sigue la tendencia Foxy Eyes, buscando estirar su mirada. El labial utilizado fue un tono nude

El novio, Iago, iba vestido, con un esmoquin negro con solapa de chal y raso, pajarita negra, y chaleco de seda, del diseñador Toni Barceló. La madre de la novia vistió la firma La Croixé, un vestido largo dorado con aberturas en las mangas. 

Las damas de honor de Alba fueron sus primas hermanas, Zaira y Anna, su mejor amiga Gemma, su prima Sara y una de sus amigas de la infancia, Nerea. Llevaban un vestido raso duquesa satinado en color rojo carmín. Todas las partes superiores del vestido son diferentes, ya que cada una eligió la que mejor se adecuaba con su personalidad. Entre los invitados mejor vestidos, se encontraban algunos influencers: Melyssa Pinto, Gloria Monserrat, Paula Brookie, Alba Perarnau, Rubén Ramos, Jared Celda y Sara Fructuoso.

La ceremonia se celebró en la Iglesia San Bartolomé y Santa Tecla, en Sitges, una localidad costera al sur de Barcelona, donde también tuvo lugar la celebración. La iglesia elegida es para la novia una de las más bonitas de toda Cataluña. La silueta simétrica de la Iglesia, asentada sobre una colina que preside la playa, es una de las imágenes más características de la ciudad.  

El banquete se celebró en la Finca Mas Solers, un palacete de estilo renacentista catalán de finales del siglo XIX que albergó, en su época dorada, el antiguo Gran Casino de Barcelona. Alba asistió por primera vez a la finca por un evento en 2017, y desde ese momento se enamoró del sitio, y supo que su gran día se iba a celebrar ahí.  

De hecho, tres días después de que Iago pidiera su mano, Alba llamó a la Finca para reservar la fecha. El cocktail se realizó en la zona de las fuentes del antiguo casino de Barcelona. Utilizaron el comedor Suiza, ya que además de ser el más grande que hay, mantiene la esencia del Gran Casino por la moqueta del suelo que nunca llegaron a cambiar. La fiesta se celebró en el anfiteatro, el cual está situado en la parte de atrás. 

Los floristas de Mimah Studio reflejaron la esencia y personalidad de Alba e Iago, y sobre todo, la dulzura de ella. Emplearon flores naturales monocolores, mezclando el blanco, dorado y el verde. 

La temática de la boda era cine y fútbol, las profesiones de ambos. Todo estaba ambientado en esos temas y en cada mesa se encontraba un Óscar de actores de Hollywood. La fiesta fue lo más esperado de la noche y no les faltó detalle. Empezó con una entrada espectacular de Alba bajando por el anfiteatro, a la espera de su ya marido Iago. Y posteriormente, dieron comienzo al baile, un remember de todas las canciones clásicas del cine, como Dirty dancing o Grease. 

Posteriormente, comenzó la fiesta con actuaciones de artistas conocidos en el ámbito musical como Frank Diago y Ángeles Arboleda. Seguidamente todas las actividades se pusieron en marcha: un tatuador, photobooth, photocall, mesa de dulces, chill outs, toro mecánico o portería de fútbol. La tarta nupcial la escogieron directamente del catering de finca Mas Solers, donde celebraron el banquete. Era de chocolate con fondant, y tenía también detalles cinematográficos. 

Las invitaciones para sus 235 invitados a la ceremonia fueron diseñadas por el portal online Comotinta y eran personalizadas. El día de la ceremonia no se preparó un regalo concreto para las invitadas, ya que los novios decidieron donar el presupuesto a la investigación contra el alzhéimer de la Fundación Pascual Maragall. Sin embargo, tuvieron un pequeño detalle con las invitadas embarazadas: les regalaron un body para sus niños con la frase de “yo también estuve en la boda de Iago y Alba, pero nadie lo sabía”. 

Todo el diseño y organización de la boda fue realizado por Mery, directora de Boda y miel, quien junto con su mano derecha Aarón, y todo su equipo de wedding planners, sacaron adelante esta gran boda. Alba recalca que le da mucha importancia a su trabajo, ya que “es muy difícil organizarlo todo y estar en todo”, con lo cual, ellos estaban ahí para que la novia se relajara y disfrutara del día más importante de su vida. Los dos fotógrafos de la boda fueron Franco Gribodo y The Ivory Roses. El encargado del vídeo: Yoel Bautista.

Los novios tienen dos destinos para la luna de miel: Los Ángeles y Bora Bora. Ambos tenían claro que querían conocer la Polinesia Francesa, puesto que siempre había sido un sueño de Alba, y ella misma decía que sería el destino de su luna de miel: “yo siempre repetía que el día que me casara, de luna de miel, iba a ir a Bora Bora”, recalca Alba. Salen de viaje el 24 de junio. 

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