Una docena de usuarios de la Fundación Ave María han salido a la mar desde el Puerto de Aiguadolç a bordo de las embarcaciones adaptadas de la Escuela de Vela Adaptada en el marco de una jornada para ofrecer una experiencia náutica completa, educativa y excepcional a personas con discapacidad.
La práctica de la vela adaptada contribuye a la integración social, aportando beneficios funcionales, sociales y psicológicos, ayudando a la rehabilitación física, y poniendo en contacto la persona con un medio que no habitual como puede ser el mar y la naturaleza. De hecho, la contribución del esfuerzo de grupo permite a los alumnos aprender más sobre las propias capacidades.
Para la concejala de Deportes, Carme Almirall, la experiencia «se centra en ofrecer un primer contacto con el deporte de la vela, así como experimentar las sensaciones de la navegación. De esta manera se estimula la comunicación y el trabajo en equipo entre los deportistas «. Almirall ha puesto en valor la labor de la Escuela de Vela Adaptada en la promoción del deporte hacia el colectivo de personas discapacitadas.
Los encuentros de vela adaptada están organizadas por el Servicio de Deportes de la Diputación de Barcelona, con la colaboración del Ayuntamiento de Sitges y la Escuela de Vela Adaptada Timberland Club E.V.A.
